Prueba : Ford S-Max 2.0 Ecoboost 203 cv..


La marca del óvalo, ha apostado por el segmento de los monovolumen desde hace unos años, primero con el Galaxy y después con el S-max y C-Max, que ahora además se a desdoblado en dos longitudes diferentes, completando una excelente oferta a la que solo le faltaría un pequeño monovolumen de entorno a los 4 metros y que ahora cubren con el Fiesta.

Prueba : Ford S-Max 2.0 Ecoboost 203 cv.

La marca del óvalo, ha apostado por el segmento de los monovolumen desde hace unos años, primero con el Galaxy y después con el S-max y C-Max, que ahora además se a desdoblado en dos longitudes diferentes, completando una excelente oferta a la que solo le faltaría un pequeño monovolumen de entorno a los 4 metros y que ahora cubren con el Fiesta.

El S-max es un auténtico fenómeno de ventas en nuestro país, gracias a una fórmula usada también por Mitsubishi en el Grandis, que consiste en rebajar la altura del vehiculo, dándole una imagen más de familiar, pero manteniendo la habitabilidad y modularidad de un monovolumen.

El éxito del S-Max se basa en que no tiene forma de furgoneta, como los demás monovolumenes grandes, es más deportivo y atractivo. Su interior es ámplio y confortable y el acceso es muy cómodo.

Gama

La gama del S-max está compuesta por tres opciones mecánicas de gasolina entre 160 y 240 caballos y cuatro diesel entre 115 y 200 cv. En cuanto a equipamiento hay tres niveles, Trend un básico ya completo, Titanium y Titanium S.

A parte las opciones de equipamiento son muchas y muy variadas, con precios bastante razonables.

Motor

Este S-max estrena un nuevo motor de la familia Eco-boost de Ford, motores gasolina turboalimentados que prometen grandes rendimientos y bajos consumos. La verdad es que en el caso del 2 litros probado y teniendo en cuenta que el S-max no es un chiquitín, va muy bien, corre como un diablo y consume relativamente poco.

Este motor equipa inyección directa de gasolina, turbocompresor de baja inércia, e intercooler, el hecho de contar con un turbo de baja inércia nos proporciona una mejor respuesta al acelerador pero no es tan sensible en cuento a consumo.

Este motor viene asociado siempre con la nueva caja de cambio automática de doble embrague y seis relaciones de la firma americana, llamada powershift. Este cambio es el automático más fino que hemos probado, incluso mejor que el DSG, eso si hay momentos en que la electrónica se queda en blanco y tarda en subir o bajar marcha.

El consumo en nuestro recorrido habitual ha sido de 9,3 litros, una auténtica marca, teniendo en cuenta la tara del vehiculo y el potencial del propulsor.

Las prestaciones son muy buenas, tardando apenas 8,6 segundo para llegar a 100Km/h saliendo desde parado y alcanzando los 221 km/h.

Comportamiento

Ford acostumbra a dotar a sus vehículos de un tarado bastante dinámico de suspensiones y el S-max no es una excepción, además esta versión equipa la versión adaptativa con la que podemos escoger el tarado de suspensiones, entre confort, Sport y automático.

En carretera el S-max es un gran viajero, rápido, estable y no le amilanan las curvas sean cerradas o abiertas.

En Autopista es el mejor compañero de viaje, aún más si montamos el control de crucero con radar de alcance, ya que solo tendremos que ocuparnos del volante. Su comportamiento es igual o mejor que una berlina de lujo.

En ciudad su anchura y longitud nos penaliza, es más torpe en el callejeado, pero se las apaña. En circulación la visibilidad hacia atrás es mediocre y penaliza en los cambios de carril. Para estacionar es muy recomendable montar la cámara de visión trasera, con ella aparcar es un juego de niños.

Interior

Pese a ser más estilizado que los monovolumenes grandes, mantiene todas las cualidades de estos, excepto la altura interior, un poco más recortada.

La posición al volante es realmente cómoda, entre una berlina y un SUV, con todos los mandos a mano, y gracias a las múltiples regulaciones del volante y el asiento es fácil encontrar nuestra posición perfecta.

La calidad de los materiales es buena y la presentación mejor, la cónsola central y el cuadro de relojes destacan por su buena lectura.

La segunda fila de asientos está formada por tres butacas individuales que ofrecen gran sujeción lateral y comodidad, se pueden desplazar para ganar espacio de carga o para los ocupantes de la tercera fila.

La tercera fila está formada por dos plazas, escamoteables en el piso del maletero cuando no las usamos, está más pensadas para niños que para mayores.

El maletero con las siete plazas ocupadas es justo, pero a medida que vamos plegando asientos se vuelve inmenso.

Competidores

Como ya hemos comentado el único competidor real sería el Mitsubishi Grandis, pero solo está disponible con un motor diesel de 140 caballos de origen VW, su precio es parecido, pero la red de concesionarios mucho menor.

Calidad/Precio

Pagar 38.000 euros por un vehiculo de este tamaño, equipamiento y potencia es muy razonable, además es el más económico entre los vehículos de su categoría, por eso es el más vendido de entre ellos. Es una excelente compra.

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