Prueba : Seat Altea 1.2 TSi.


La marca española acaba de recibir la que seguramente será una de las joyas de su gama de motores, el nuevo 1,2 turbo de 105 caballos que substituye al veterano 1,6 atmosférico que tan buenos resultados ha dado tanto a nivel comercial como de fiabilidad y rendimiento, pero el tiempo no pasa en vano y el 1.6 pedía a gritos un relevo.

Prueba : Seat Altea 1.2 TSi

La marca española acaba de recibir la que seguramente será una de las joyas de su gama de motores, el nuevo 1,2 turbo de 105 caballos que substituye al veterano 1,6 atmosférico que tan buenos resultados ha dado tanto a nivel comercial como de fiabilidad y rendimiento, pero el tiempo no pasa en vano y el 1.6 pedía a gritos un relevo. El relevo es un motor nuevo, de igual potencia pero mucho más agradable de funcionamiento y con unas prestaciones un tanto superiores.

El Altea es uno de los monovolumenes medios más interesantes del mercado, tanto por su buena habitabilidad como sobretodo por su buen hacer sobre cualquier vía.

Gama
Seat tiene una oferta de propulsores muy amplia en su monovolumen medio, con 8 propulsores diferentes, cuatro gasolina entre 85 y 211 caballos y cuatro diesel entre 90 y 170 caballos. La oferta motriz se complementa con la posibilidad de montar dos tipos de cajas de cambio en varios motores, manual de 5 o 6 marchas y automática de doble embrague de 6 o 7 relaciones.

En cuanto a la oferta de carrocerías también es variada, ya que tenemos la versión corta, larga o XL y la más campera, que puede equipar tracción total llamada Freetrack.

Hay 4 acabados diferentes, no todos disponibles para todas las motorizaciones, el Emoción es el básico, pero suficiente, el Reference es también bastante básico, el Style que representa el más completo y el Freetrack con imagen campera.

Motor
Este motor ya lo habíamos probado montado en un Fabia equipado con cambio Automático y el resultado fue excelente, pero siempre te queda la duda que funcione tan bien acoplado a un cambio manual y la verdad es que visto como va no se si paga la pena el desembolso del cambio automático.

La mayor pega que se les suele poner a este tipo de motores (baja cilindrada con turbo) es la poca fuerza a bajas revoluciones, pero en este caso no es así, no decimos que el motor se note lleno desde el ralentí pero sube de vueltas muy alegremente y sin armar escándalo, otro de los problemas que hasta el momento presentaban este tipo de motores.

El principal motivo por el que los fabricantes se decantan por este tipo de propulsores es el económico, ya que consumen menos, cuestan menos de fabricar y se pagan menos impuestos por su cilindrada. La verdad es que estamos de acuerdo con todo excepto el tema del consumo, ya que hay que conducir muy fino para conseguir consumos bajos, entorno a los 6 litros, pero si conducimos rápido, sube fácilmente hasta lo 8, más o menos lo que gastaba un 1,6 atmosférico, ya que estos no eran tan sensibles al tipo de uso.

El motor es un 4 cilindros con turbocompresor e intercooler que desarrolla 105 caballos y 174 Nm de par (lo que acostumbran a dar los 2 litros gasolina).Su funcionamiento es fino y sin vibraciones y con un buen confort acústico.

Comportamiento
Seat dota a sus vehículos de una personalidad deportiva, del Ibiza al Alhambra tienen un comportamiento muy eficaz en cualquier circunstancia.

El Altea es sin duda el monovolumen que más se parece a una berlina en cuanto a funcionamiento, es ágil, rápido y pasa por las curvas sin ningún tipo de inclinación. Este detalle es muy de destacar ya que es unos centímetros más alto que por ejemplo un Exeo o un León.

En ciudad gracias a la elevada posición de conducción, la circulación es fácil y fluida, tenemos un buen dominio de lo que pasa a nuestro alrededor, El estacionar es fácil, ya que la dirección es precisa y fácil de dosificar, los asistentes de parking son de gran ayuda.

En carretera vamos a disfrutar de la conducción, aunque se retuerza la vía el Altea es estable y rápido, su único enemigo es el asfalto en mal estado, dónde transmitirá las irregularidades al interior.

En autopista iremos en primera, se pueden realizar largos desplazamientos sin problemas.

Interior
Desde su última remodelación, el interior del Altea ha ganado muchos enteros, gracias a una iluminación blanca mucho más agradable (la anterior roja era muy cargante).

La consola central está orientada al conductor, con un fácil acceso a todos los mandos y botones, excepto al de los Warnings que está delante del cambio, no muy a mano.

El cuadro de relojes ofrece mucha información y tiene una fácil lectura, el ordenador de a bordo es muy completo.

Las butacas delanteras tienen unas dimensiones generosas y recogen muy bien al cuerpo, el mullido es medio, por lo que apenas cansan.

Detrás hay mucho espacio para sus ocupantes, pudiendo ir hasta 3. La banqueta se puede adelantar para ganar espacio de maletero, aún así los ocupantes traseros irán sin muchas estrecheces.

El maletero es muy aprovechable y capaz, además sus formas regulares resultan muy de agradecer.

Competidores
El Altea tiene una lista de competidores muy larga de los que se diferencia básicamente en comportamiento y agilidad, en cuanto a habitabilidad todos andan bastante parejos así como de precio. Los cocos del segmento son el Renault Scenic y el Citroën C4 Picasso, pero también hay que contar con el Toyota verso o el Kia Carens.

Calidad/Precio
Este modelo se puede conseguir desde 17.600 euros (sin contar descuentos) en acabado Reference, la verdad es que no es un chollo pero sin duda lo vale, sobretodo por lo bien que va este motor en el Altea y que el costo del mantenimiento es muy bajo.

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